El número de ‘lobbies’ de EEUU y la UE se dispara en plena negociación del TTIP

El intento de llevar algo de transparencia a las actividades de presión en las instituciones europeas parece estar teniendo sus primeros frutos. Hasta el momento, 8.052 son las asociaciones, empresas y profesionales lobistas registrados en la Comisión Europea, aunque son muchas más las que realizan actividades de presión en la institución europea, pero el carácter voluntario del registro permite no aparecer en esta lista.

Uno de los asuntos europeos que más polémica ha suscitado ha sido el Tratado de Comercio e Inversiones UE- EEUU, más conocido como TTIP. Este tratado, negociado con el mayor secretismo posible, liberaliza el comercio entre los dos lados del Atlántico y propone la privatización de servicios tales como la Educación o la Sanidad.

El ‘lobby’ estadounidense creció exponencialmente durante las negociaciones del Tratado 

El camino hasta la configuración y votación en contra del debate en el Parlamento Europeo de esta legislación transatlántica ha dejado algunas cifras importantes. Durante 2014 y los seis primeros meses de 2015, más de 150 empresas y asociaciones estadounidenses se han registrado como lobistas en materias europeas. De todas ellas, 30 declaran abiertamente influenciar en TTIP. Traducido a porcentaje, un 15% de los nuevos registros lobistas en el presente año corresponden a empresas y organizaciones de Estados Unidos.

En la actualidad, es el séptimo país en el ranking de lobbies registrados este 2015, el primero extracomunitario de 71 Estados en total. ¿Por qué se da este registro masivo si es un acto voluntario? Porque “el 1 de diciembre de 2014 se implementó una nueva política por la cual los comisarios y los directores de la comisión no pueden reunirse con lobistas no registrados”, afirma Pam Bartlett Quintanilla, coordinadora de campaña en Access Info Europe. Además, estos lobistas intentan “reunirse con representantes del más alto nivel”, a los que hoy por hoy no es posible acceder si no se está registrado como entidad que ejerce presión.

Un vistazo a la cronología de este tratado sirve para trazar paralelismos: en junio de 2014 se destaparon algunas cláusulas que el TTIP recogía en materia de servicios e inversión.  Aunque antes de 2014 ya existían empresas con intereses definidos en este tratado, fue a partir de este momento cuando el registro de empresas privadas y organizaciones de comercio internacional aumentó de forma exponencial.

En el lado europeo las cifras se disparan

Los intereses en que el TTIP salga adelante se concentran a uno y otro lado del Océano Atlántico. Además de las empresas estadounidenses, otras 340 entidades europeas han declarado en este registro influir –o querer hacerlo- en materias concernientes al Tratado de Comercio EEUU-UE. De todas ellas, más de un centenar ha admitido su actividad lobista en la negociación del TTIP en este registro a partir de junio de 2014.

La mitad de estas empresas y organizaciones se unieron en el año 2014 y otras 50, en los seis primeros meses de 2015, coincidentes con los momentos clave en los debates europeos de esta legislación. En la tabla que aparece a continuación pueden consultarse todos los nombres que, en el último año y medio, han entrado en este registro como organismos de presión en discusiones sobre el TTIP.

El 92% de las reuniones sobre TTIP, con lobistas privados

Entre las entidades registradas en el último año, desde que se destaparan algunos puntos esenciales en junio de 2014, un 70% se corresponden con empresas privadas, además de agencias de representación que esconden jugosas corporaciones con marcados intereses, pero que mantienen su anonimato. Dentro de las archiconocidas se encuentran marcas comerciales como el gigante de las compras estadounidense Walmart.

Algunas de las agencias de representación lobista estadounidenses sí muestran sus representados –o al menos, algunos- como es el caso de Covington & Burling LLP, detrás del que están compañías aéreas como Atlas Air, el gigante de tecnologías Microsoft y algunas reputadas agencias farmacéuticas de EEUU. Otras, que además muestran su actividad lobista en materia TTIP son el US Chamber for Commerce, la organización más grande del mundo en materia de protección de intereses de aproximadamente 3 millones de empresas y comercios.

A pesar de este reconocimiento público de actividad lobista en las negociaciones de este tratado, “el carácter voluntario del registro garantiza que haya muchas más organizaciones ocultas”. Desde Access Info apuntan, por ejemplo, “a los abogados, de los que de algunos es sabido que, además de asuntos jurídicos de las empresas, también ejercen presión para sus clientes, sin necesidad de estar registrados a nivel europeo”.

Tal y como denunció hace un año la organización pro transparencia Corporate Europe Observatory, en 520 de las 560 reuniones lobistas relacionadas con el TTIP había representación de empresas pertenecientes al sector privado y comercial. En el resto de casos, los protagonistas fueron ONG y sociedad civil. A pesar de estos datos, la opacidad aún imperante en estas conversaciones impide conocer qué empresas lo hicieron, para qué aspectos y con qué fin ejercieron presión.

Las diferencias entre la legislación lobista en Europa y Estados Unidos son abismales: mientras que EEUU el registro de grupos de presión es obligatorio y se establecen sanciones para aquellas empresas que no declaran su actividad lobista, en Europa es un asunto voluntario. A pesar de que algunas de estas empresas sí se registran, “hay ejemplos prácticos de empresas que hacen lobby –y es conocido- pero se resisten a entrar en la lista, otras se registran pero declaran cantidades destinadas al lobismo poco acordes con el nivel de actividad de presión que realizan”, puntualiza Pam Bartlett.

La nueva normativa europea obliga a la transparencia

La política europea por la que aquellos lobistas no registrados tendrán imposible una conversación con comisarios o directores de comisiones explica que, en lo que llevamos de año, cerca de 2.000 empresas se han registrado como agentes lobistas en la Comisión Europea. Supone que a estas alturas de 2015 ya hay 400 entidades más registradas que en todo el año anterior. Pero la información es incompleta: los datos que las organizaciones tienen que facilitar son mínimos, por lo que los intereses de cada empresa no tienen por qué estar publicados.

Así lo creen también desde Access Info. En este momento hay unas 370 empresas y organizaciones de todo el mundo registradas  que han declarado abiertamente ejercer presión en la legislación del TTIP aunque, consideran desde Access Info, “son muchas más; los números no nos cuadran”.

Si bien es cierto que apenas se sabe del tratado, –salvo algunas filtraciones–  lo que sí parece clarividente es que el número de lobistas de empresas europeas y estadounidenses se ha disparado desde que el TTIP se pusiera sobre la mesa.

Ana Isabel Cordobés

cuartopoder


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