La inhibición del Ayuntamiento de Murcia en las irregularidades de la gestión tributaria
Categoría: Adm. Pública

La inhibición del Ayuntamiento de Murcia en las irregularidades de la gestión tributaria

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DEFENSA INTERIOR (D.I.): La resistencia libertaria contra el franquismo

El D.I. fue la organización surgida de CNT para acabar con la dictadura franquista. Cuando van a cumplirse 50 años de la ejecución de dos de sus miembros, Delgado y Granados, conviene recordar las reflexiones que sobre esta época plasmó Octavio Alberola en su libro "El Anarquismo español y la Acción Revolucionaria"
 
 
DEFENSA INTERIOR (D.I.):
LA RESISTENCIA LIBERTARIA CONTRA EL FRANQUISMO
(Resumen del libro de Octavio Alberola
"El Anarquismo español y la Acción Revolucionaria")
 
Defensa Interior 01. MaquisTras la guerra civil, destrozados después de tres años de lucha a la que siguió una cruel e implacable represión, y la desunión e indecisión combativa de las organizaciones antifranquistas, el derrotismo se extiendió entre los vencidos. Los primeros años de la posguerra produjeron el aislamiento y el abandono de los grupos de resistencia, tanto de los que se habían quedado en España para continuar el combate guerrillero en las sierras, como de los que entraban creando grupos de guerrilla urbana en diferentes ciudades para responder, golpe por golpe, a la represión.
 
No obstante, y pese a esta difícil situación, los núcleos guerrilleros ?constituidos por ex combatientes republicanos (socialistas, comunistas y anarquistas)? trataron de mantenerse. Y cuando el sur de Francia fue liberado, el Partido Comunista Español crea la Agrupación de Guerrilleros Españoles (AGE), comenzando, el 19 de octubre de 1944, una expedición guerrillera (compuesta de unos 3.000 milicianos) por el Valle de Arán. Esta expedición acaba, diez días después, en una estrepitosa retirada. Por su parte, los republicanos también se proclamaron partidarios de la lucha armada contra Franco, creando, ese mismo año, la Agrupación Militar Republicana Española (AMRE) y la Acción de Fuerzas Armadas de la República Española (AFARE); pero ninguna de las dos llegó a protagonizar ni siquiera una tentativa de acción armada.
 
Entre 1945 y 1949, la polémica en torno a la lucha armada, que movilizaba la atención de todas las fuerzas de la oposición, se vuelve perjudicial para los grupos de resistencia. Sólo algunos grupos, integrados por libertarios o comunistas, continúan las acciones, casi exclusivamente en Cataluña. Sin embargo, a partir de 1948, los comunistas optan por el abandono de la lucha armada, terminando con sus últimos focos guerrilleros y dirigiendo su estrategia hacia la infiltración en las organizaciones de masas del franquismo. A partir de aquí, hasta comienzos de los años sesenta, los grupos que continúan el combate en España son verdaderamente residuales. Lo que aún puede llamarse resistencia armada queda reducido a las acciones esporádicas de algunos de los grupos de acción anarquistas que la policía franquista no ha logrado exterminar. Casi todos estos grupos vienen del exilio en Francia y están compuestos por militantes de las Juventudes Libertarias y de la fracción apolítica de la CNT; pero en pocas ocasiones cuentan con un verdadero apoyo orgánico.
 
Defensa Interior 02. José Luís Facerías
Jose Luís Facerías
 
La lista de militantes anarquistas que sucumbieron bajo las balas de la policía franquista es, durante este periodo, larguísima. De ella cabe destacar los nombres de los considerados como los más irreductibles: José Luis Facerías y Francisco Sabater Llopart (El Quico). El primero, abatido en una emboscada el 30 de agosto de 1957 en Barcelona, combatía desde hacía veinte años contra el franquismo. El segundo, herido en la madrugada del 4 de enero de 1960 en un combate en el que mueren cuatro compañeros suyos, es finalmente abatido el día siguiente en San Celoni tras veinticuatro años de combatir armas en la mano al franquismo.
 
Este episodio causa gran sensación en España y Francia por implicar una continuidad de los viejos esquemas de la resistencia, y, en cierta manera, pone punto final a una etapa de la resistencia antifranquista en la que el protagonismo de la misma estuvo principalmente a cargo de los grupos de acción anarquistas, ya que la oposición política clásica siguió conformándose con ser únicamente espectadora...
 
LA RESISTENCIA DE LOS AÑOS 60' Y EL D.I.
 
Defensa Interior 03. Francisco Sabater Llopart - Quico SabaterCuando en 1960 Sabater decide volver a España han caído las dictaduras de Pérez Jiménez en Venezuela, y la de Batista en Cuba, despertando nuevas esperanzas en el seno de la oposición antifranquista, del interior y del exilio. En el estado español se crea el Frente de Liberación Popular (FLP), que se presenta como «frente antifranquista y organización revolucionaria». En México, los jóvenes comunistas, socialistas, republicanos y libertarios crean el Movimiento Español 59 (ME 59) y algunos cenetistas, socialistas y republicanos fundan, al margen de sus organizaciones, la Acción de Liberación Española (ALE), exigiendo la unión y la acción. En Francia, los exiliados también despiertan de su letargo y, principalmente entre los libertarios, comienzan a replantearse proyectos de acción. Fruto de estas preocupaciones surgió el Movimiento Popular de Resistencia (MPR), con posiciones y propósitos unitarios y combativos.
 
Defensa Interior 04. DRILApenas transcurrido poco más de un mes de la muerte de Sabater, el 18 de febrero, estallan en Madrid dos bombas y otras tres son encontradas sin estallar. El recientemente creado Directorio Revolucionario Ibérico de Liberación (DRIL) reivindica estas acciones. La policía detiene y acusa a Antonio Abad Donoso de ser uno de sus miembros. Abad es ejecutado en la madrugada del 8 de marzo de 1960.
 
Habían pasado ya más de 20 años desde que el franquismo celebró su Victoria, y si bien la sociedad española estaba cambiado sociológicamente, políticamente no se había producido ningún movimiento substancial. Se hablaba mucho de liberalización, pero el Régimen seguía impermeable a toda idea de apertura ?por mínima que ésta fuera? en el terreno político y en el social. Sólo se liberalizó la economía, y por ello las protestas populares resurgeron a partir de 1960. Para desalentar toda posible resistencia, Franco hizo promulgar, el 26 de septiembre de 1960, un decreto endureciendo aún más la represión.
 
A principios de 1961, en la noche del 21 al 22 de enero, el DRIL despierta una inmensa oleada de entusiasmo al apoderarse del trasatlántico portugués Santa María y recordar al mundo la existencia de una resistencia activa contra las dictaduras de España y Portugal. Esta acción tiene una gran repercusión internacional. La hazaña impacta la conciencia del antifranquismo, particularmente en el seno del movimiento libertario por formar parte del comando varios cenetistas.
 
Defensa Interior 05. ETAPasados unos meses, en julio, los jóvenes nacionalistas vascos fundan el movimiento Euskadi Ta Askatasuna (ETA) e intentan sabotear la vía férrea cerca de San Sebastián.
 
Defensa Interior 06. El CampesinoEl 8 de agosto, El Campesino (desencantado comandante comunista de la Guerra civil) inicia una acción guerrillera, atacando con 13 hombres armados la central eléctrica de Irabia, en Orbaiceta.
 
Estas acciones confirman el resurgir de tendencias activistas hasta en los medios nacionalistas vascos y en los comunistas. Ante este panorama, el antifranquismo clásico comienza a tomar conciencia de su responsabilidad y de la urgencia de reaccionar. Comienzan a proliferar grupos denunciando el derrotismo del antifranquismo oficial y propugnando actitudes más combativas y unitarias. En el seno del movimiento libertario exiliado comienzan también a oírse cada vez más voces con propósitos unitarios y combativos (CNT se encontraba dividida entre ORTODOXOS -que representaban sobre todo a la CNT del exilio francés y venezolano- y POSIBILISTAS -que representaban a las JJ.LL. y la CNT del interior del estado español). La militancia critica las posiciones inmovilistas de los comités y acaba poniendo en marcha una dinámica imparable en pro de la unidad confederal. Una dinámica que se concreta en 1960, en el Primer Congreso Intercontinental de Federaciones Locales de CNT de España en el Exilio, a través de una moción que permite dar un paso decisivo hacia la solución del cisma interno: «para no forzar la voluntad de nadie» y «con vistas a dar facilidades» se da «a cada Federación Local la autonomía de procedimientos para su liquidación».
 
Así, apoyándose en esta moción, los partidarios de la unidad confederal comienzan a hacerla efectiva en todas las Federaciones Locales en donde la corriente unitaria es mayoritaria y a concertarse para hacerla definitiva en el siguiente comicio. La dinámica pro-unidad se extiende rápidamente a toda la organización, y, aunque aún subsisten antagonismos en otras Federaciones Locales, esta voluntad de unión y de acción se afirma definitivamente en el Congreso de CNT que se celebra en la ciudad de Limoges del 26 de agosto al 3 de septiembre de 1961. A este congreso asiste una delegación directa del Comité Nacional de CNT del Interior ya reunificada.
 
Defensa Interior 07. D.ILa presencia de esta delegación, que se pronuncia firmemente por la continuación de la acción revolucionaria, no es sólo decisiva para oficializar la reunificación del movimiento libertario en el Congreso sino también para que se apruebe ?en sesión reservada y por unanimidad? el dictamen sobre Defensa Interior. Este dictamen, elaborado por Germinal Esgleas, Vicente Llansola y Miguel Celma, propone la constitución de un organismo secreto para relanzar la lucha contra el régimen franquista y afirmar la presencia libertaria en España.
 
La reunificación y la aprobación de este dictamen despiertan muchas expectativas en el seno de la militancia libertaria. Una buena parte de ella espera que ahora sí se dinamice la lucha contra el franquismo, y, desde finales de 1961, se crean comisiones para recoger fondos para el DI en las Federaciones Locales ya reunificadas. En cambio, el sector opuesto a la reunificación persiste en mantener vivos los conflictos personales que han impedido la reunificación en otras Federaciones Locales, sobre todo en las de Marsella y Venezuela.
 
A pesar de ello, y tras la aprobación del dictamen de Defensa Interior por la FAI y la FIJL, a principios del mes de enero de 1962 se reúne la Comisión de Defensa del MLE (integrada por los secretarios de CNT, FAI y FIJL, más el secretario de coordinación de CNT) para nombrar a los integrantes del DI. Cada organización presenta una lista y finalmente son nombrados los conocidos cenetistas Germinal Esgleas, Vicente Llansola, Cipriano Mera, Juan García Oliver, Acracio Ruiz y Juan Jimeno, y, en representación de las Juventudes Libertarias, Octavio Alberola.
 
Defensa Interior 08. Esgleas - García Oliver - Mera - Alberola
Esgleas - García Oliver - Mera - Alberola
 
Los nombres de los miembros del DI sólo debían ser conocidos, en principio, por los integrantes de la Comisión de Defensa; pero, dada la situación conflictiva en el movimiento libertario, sus nombres comenzaron a circular entre la base, comprometiendo su situación personal e inclusive las tareas que el DI debía realizar. Bien es verdad que, dadas las circunstancias por las que atravesaba el movimiento libertario, era importante que el DI estuviese integrado por militantes de sólido historial. Por eso, aunque a la base se le dijo que se les había nombrado porque «por su pasado revolucionario constituían una sólida garantía en cuanto a la seriedad de las tareas específicas que el DI debía realizar», la realidad es que habían sido nombrados más bien en tanto que representantes de las principales tendencias del movimiento libertario para que estuviesen representadas las tres principales zonas del exilio: 3 miembros por los libertarios exilados en Francia, 2 por los de América, 1 por los de África del Norte y 1 por los de Inglaterra.
 
Dos meses después de haber sido nombrados, los miembros del DI se reúnen con la Comisión de Defensa en un pueblito de los alrededores de Toulouse. A esta reunión sólo faltó García Oliver, que envió por escrito su punto de vista sobre la estrategia a seguir para alcanzar los objetivos que al DI se le fijaron. La mañana y la tarde son dedicadas a analizar la situación del movimiento libertario en el exilio y en el interior de España, así como el contexto político y social nacional e internacional. Esgleas planteó algunas divergencias de tipo ideológico y táctico, pero se aprobó la visión estratégica desarrollada por García Oliver en su escrito. En esta reunión, la Comisión de Defensa quedó responsabilizada de aportar, a través de su secretario (el secretario de coordinación de CNT), los fondos necesarios para sufragar las actividades del DI, que el Dictamen Defensa Interior había evaluado, para una primera fase, en diez millones de francos (viejos).
 
Unos días después se reunieron de nuevo los seis miembros del DI, presentes en la primera reunión, para decidir ?en función de lo estipulado en el Dictamen Defensa Interior? el modo de funcionamiento del DI y evaluar las posibilidades humanas y materiales que el movimiento libertario podía ofrecer para aplicar el plan de acción aprobado. En esa reunión, Germinal Esgleas se propuso para asumir la responsabilidad de la sección de propaganda y Vicente Llansola para preparar un atentado contra Franco. Los cuatro restantes quedaron encargados de preparar los grupos de acción, y Octavio Alberola, además, de asegurar la coordinación entre los miembros del DI, así como entre las diferentes actividades... Esgleas recibió 100.000 francos (viejos), para comenzar a preparar las actividades de propaganda, y Llansola recibió un millón para organizar el atentado contra Franco. A los 5 miembros restantes se les atribuyeron, en principio, cinco millones de francos (viejos), para comenzar a preparar las actividades que se les habían encomendado; pero, de esta cantidad, el secretario de la Comisión de Defensa (Angel Carballeira) sólo entregó 500.000, en dos ocasiones. La razón que expuso fué que se habían entregado todos los fondos a los compañeros de España, aunque la verdadera razón fue que Esgleas, al constatar la voluntad y empeño de los otros 5 miembros de cumplir los acuerdos y que el DI se le escapaba de las manos, había decidido impedir su puesta en marcha y, para ello, se valió de Carballeira. A esta labor obstruccionista se sumó también LLansola y todo el sector opuesto a la reunificación de CNT.
 
Cuando los otros miembros del DI constataron tal propósito decidieron mantener el DI y seguir adelante con los planes de acción aprobados ?siendo respaldados por el secretario del Comité Intercontinental (SI) de CNT y el de la Comisión de Relaciones de la FIJL?, estimando que el tiempo era un factor crucial para el relanzamiento de la lucha contra la dictadura franquista que no debían perder en denunciar orgánicamente a los que actuaban de manera tan irresponsable, dejando esas discusiones para más tarde. Lo primero fue recordar a la opinión pública nacional e internacional que en España había una dictadura, que la represión continuaba, y que en las cárceles había miles de presos políticos. Al mismo tiempo que se recordaba esto, trataron de interesar a las otras fuerzas antifranquistas a sumarse a esta acción. Además, y puesto que Llansola no facilitaba información alguna sobre el avance de su misión, estos miembros del DI decidieron asumir la preparación del atentado contra Franco...
 
La reactivación de las acciones de resistencia comenzaron el 5 de junio de ese mismo año con la explosión de dos bombas en Madrid, una en la vicaría general castrense y otra en la nunciatura. El 8 de junio, también en Madrid, estalló una bomba en el Banco Popular Español (del Opus Dei). El 13 de junio estallaba en Madrid otra bomba en el Instituto de Previsión Social (de la Falange), y, el 30 de junio, en Barcelona, estallan en la Residencia de Monterolas y en el Instituto Nacional de Previsión Social, así como en la Residencia de Falange. Todas estas acciones son reivindicadas por la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias (FIJL). El 15 de julio estalla una bomba en el balcón de la Casa consistorial de Valencia, desde el que días antes Franco había pronunciado un discurso. El comunicado decía: «te seguimos los pasos». El 12 de agosto estalla otra en la Basílica del Valle de los Caídos, y el comunicado dijo: «ni en tu tumba descansarás tranquilo». Estas dos acciones son reivindicadas por el DI y el MLE. El 19 de agosto, en San Sebastián, explosiona una fuerte carga de plástico cerca de la entrada del Palacio de Ayete, residencia estival de Franco. En la prensa se habló de una tentativa de atentado contra el caudillo. En el comunicado se decía: «la próxima ocasión será la buena». Ese mismo día, en Madrid, estallaron las bombas en las sedes de los diarios YA y PUEBLO. El 20 de agosto, en Barcelona, estallaban en las sedes de los diarios LA VANGUARDIA y ABC. El 23 de septiembre, en Roma, también estallan dos bombas incendiarias en la Basílica de San Pedro, poco antes del Concilio Vaticano. El 7 de octubre, en Nueva York, estallaba otra bomba en la ventana de la residencia del Cardenal Spellman, gran amigo del régimen franquista. Las reivindicaciones enviadas a la prensa recuerdan el apoyo de la Iglesia a Franco. El 29 de septiembre, en Milán, es raptado el vicecónsul Elías para impedir la condena a muerte del estudiante libertario catalán Jorge Conill que había sido detenido unas semanas antes al mismo tiempo que otros jóvenes libertarios de Barcelona, Madrid, Zaragoza y Valladolid. Entre el 2 y el 3 de diciembre las bombas estallan en la residencia del gobernador militar de San Sebastián, en el Palacio de Justicia de Valencia, en el Tribunal de Cuentas del Reino de Madrid y en el Palacio de Justicia de Lisboa, así como en el consulado español de Amsterdam. Estas acciones son reivindicadas por el Consejo Ibérico de Liberación (CIL).
 
Siguiendo en esta linea en 1963, en Roma, estallan bombas en las oficinas de Iberia y en la Delegación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, con grandes inscripciones contra el turismo en España. Ese mismo día, en los aeropuertos de Las Palmas, Barcelona y Madrid son saboteados diversos aviones de Iberia y de Aviaco antes de despegar. El 16 de abril, en Valencia y en Alicante, estallan bombas en las oficinas de Iberia, así como en el barco Ciudad de Ibiza que llegaba al puerto de Barcelona. Las acciones de la campaña contra el turismo son reivindicadas por el CIL. Pocos días después son detenidos tres jóvenes estudiantes franceses. El 13 de junio, en los aeropuertos de Londres, Frankfort y Ginebra, estallan bombas en los aviones de Iberia y de la Tap antes de despegar. El 29 de julio, en Madrid, estalla una bomba en la Dirección General de Seguridad y poco después otra en la sede de los Sindicatos Verticales. El 1 de agosto, cerca de Port-Bou es saboteada la vía del ferrocarril de Barcelona a Perpiñán. El 2 de agosto, en la zona de Sabadell, se producen varios sabotajes en torres de conducción eléctrica.
 
Defensa Interior 09. Caraquemada
Defensa Interior 10. Granados y Delgado
Al día siguiente, la Guardia Civil abate al célebre guerrillero libertario Ramón Vila Capdevila (Caraquemada). Ese mismo día, la prensa española da la noticia de la detención tres días antes en Madrid de los jóvenes libertarios Francisco Granados Gata y Joaquín Delgado Martínez, a quienes la policía franquista acusa de ser los responsables de los atentados del 29 de julio en esa ciudad. La prensa afirma que "ulteriores investigaciones descubrieron que poseían un arsenal compuesto por 20 kilos y 950 gramos de explosivo plástico, una ametralladora, cierta cantidad de balas y un radiotransmisor destinado a provocar explosiones a distancia por medio de onda corta" (ABC, del 2-8-1963). En algunos comentarios de prensa posteriores se insinúa que ese material podía estar destinado a un atentado contra Franco en preparación.
 
El 13 de agosto por la tarde las agencias de prensa reciben un comunicado oficial informando de que Granados y Delgado han sido juzgados ese día por un Consejo de Guerra Sumarísimo ("el proceso ha sido abierto sin previo aviso a la prensa, a las 8 de la mañana, y los debates han sido llevados con toda rapidez" Le Monde, del 14-8-1963) y que se les han impuesto condenas a muerte. 4 días más tarde, un nuevo y escueto comunicado oficial enviado a la prensa anuncia su ejecución.
 
La muerte de Caraquemada y luego la rápida ejecución de Granados y Delgado caen como un mazazo sobre los libertarios. No habían podido organizar grandes manifestaciones de protesta ?como las que se organizaron en el caso del comunista Julián Grimau?, ya que estaban en pleno mes de agosto, con más de media Europa de vacaciones... Además, las presiones de las autoridades francesas sobre el SI (Comité Intercontinental de CNT) se vuelven imperativas y éste decide suspender la ayuda económica al DI para paralizar provisoriamente sus acciones. En estas condiciones, el DI se ve en la imposibilidad de reaccionar, como se hizo en el caso Conill, y ni siquiera puede tomar las medidas de seguridad que la situación exige, pues tienen conciencia de que la represión no se ejercerá exclusivamente en España.
 
Defensa Interior 11. Cartel de la Federación Anarquista contra la detención de luchadores antifranquistas en FranciaAsí, el 11 de septiembre, apenas terminado el periodo vacacional, las autoridades francesas inician una serie de detenciones contra responsables y militantes conocidos de la FIJL en todo el territorio francés. Son detenidos más de 60 jóvenes libertarios y dos viejos compañeros de CNT, Cipriano Mera y José Pascual, cuya vinculación con el DI es conocida. La mayoría de los detenidos recupera la libertad pocos días después; pero 21 quedan en prisión bajo la acusación de asociación de malhechores. Cipriano Mera es dejado en libertad gracias a su avanzada edad y estado de salud. El objetivo de esta medida represiva era evidente: satisfacer las exigencias franquistas y ejercer presión sobre la CNT, que debía celebrar en el mes de octubre un congreso en Toulouse, para que abandonara la línea de acción aprobada en 1961 y pusiera fin al DI. Prueba de ello fue que, una vez terminado el Congreso y quedando el SI en manos del sector opuesto al DI, las autoridades francesas procedieron a liberar uno tras otro a todos los jóvenes libertarios detenidos y a José Pascual, sin que en ningún momento hubiesen sido objeto de una verdadera instrucción judicial.
 
La represión en España y Francia y el obstruccionismo del sector confederal inmovilista lograron su objetivo, parar la acción del DI; pero no su continuidad orgánica... El sector inmovilista, con Esgleas a la cabeza, había aprovechado la ocasión para retomar las riendas de la CNT y de la Comisión de Defensa en el congreso ?que las autoridades franceses no suspendieron?, dejando al DI definitivamente sin recursos para actuar; pero no había podido impedir que las delegaciones asistentes al congreso aprobaran la gestión del DI y, en consecuencia, su continuidad... La explicación es simple: ni Esgleas ni Llansola habían informado, antes o en el curso del congreso, de que eran dimisionarios del DI y que habían sido impugnados por los otros miembros de este organismo.
 
El problema orgánico fue serio, ya que Esgleas y Llansola dimitieron por estar en contra de la continuidad del DI y sin embargo habian recibido como mandato del Congreso el seguir con el dictamen de Defensa Interior. Sin embargo ni el uno ni el otro reconocieron esta incompatibilidad sino que, muy al contrario, se apresuraron a tomar posesión de sus cargos en el SI para controlar el funcionamiento de la organización confederal e impedir que una impugnación contra ellos fuera debatida. Es por eso que dedicaron todos sus esfuerzos y gestión ?que, con diferentes excusas, prolongaron un año? a justificar sus dimisiones y el incumplimiento de las misiones que se habían autoasignado en el DI, además de seguir exacerbando el enfrentamiento interno para buscar una justificación para el incumplimiento del acuerdo del congreso que les obligaba a fomentar la continuidad del DI, preparando, contrariamente a lo aprobado, el entierro orgánico del mismo.
 
EL ENTIERRO DEL DI Y EL RELEVO JUVENIL
 
Este entierro se produjo en el Congreso de Montpellier que comenzó el 31 de julio de 1965 cuando Esgleas estuvo seguro de contar con un número suficiente de delegados, de pequeñas Federaciones Locales adictas, para disponer de una mayoría de votos. Para ello no dudó en realizar una intensa campaña electoral (una de las curiosas innovaciones introducidas en los medios libertarios por el esgleísmo) centrada en la «Salvación de la Organización», además de asegurar, a las delegaciones afines, los gastos de desplazamiento y estancia (otra innovación esgleísta). El hecho de haber escogido Montpellier como sede del congreso fue porque esa región y la de la cercana Provenza estaban controladas por sus afines.
 
Desde la primera sesión comenzaron los enfrentamientos nombramiento de la Comisión de Escrutinio y la Presidencia del congreso. Para las delegaciones esgleístas, la única posibilidad de salvación del anarquismo español era el "purismo ideológico" que encarnaba Esgleas y la aplicación de «reglas sanitarias, higiénicas, definitivas y contundentes» para expulsar del movimiento a todo militante que no estuviera de acuerdo con esta línea. Para las otras delegaciones, tanto para las que defendían al DI como para las que simplemente no aceptan la ortodoxia y el inmovilismo esgleísta, el anarquismo no podía ser sectario y su futuro dependía, precisamente, de su capacidad de actuación en el contexto político y social de su época.
 
El enfrentamiento fue cada vez más virulento, y tras apoderarse de la Presidencia del congreso y de la Comisión de Escrutinio, los esgleístas dedicaron las primeras sesiones a la eliminación de aquellos delegados que hubiesen sido objeto de las «reglas sanitarias» (expulsiones) de "ciertas" Federaciones Locales y Regionales (las que ellos controlaban), y que el SI esgleísta había propiciado. Como buen conocedor del estado de ánimo de la organización y de la mecánica orgánica, Esgleas había dejado surgir estos conflictos locales y regionales para que el congreso se desarrollase en un clima de enfrentamiento tal que toda posibilidad de analizar serenamente los casos y su impugnación fuese imposible. Esgleas sabía que su mantenimiento en los cargos (retribuidos) de la Organización dependía de ello, y dedicó todo su tiempo y energía a conseguir este objetivo, sin ningún escrúpulo ni problema de conciencia. De ahí que llegue incluso a la ruptura con la organización juvenil (la FIJL) cuando ésta le exige, en la Comisión de Defensa, que él y Llansola den cuentas de su dimisión del DI y pongan sus cargos, en el SI, a disposición de la Organización mientras se estudie y se resuelva la impugnación por incompatibilidad. Pero no sólo rompe con la FIJL, sino que utiliza esta ruptura con los jóvenes que propician y reclaman el rejuvenecimiento y puesta al día del movimiento libertario, para presentarse como defensor intransigente de la trilogía «principios, tácticas y finalidades», que sirvió de tapadera ideológica a quienes seguían viviendo en el pasado. Esgleas supo escudarse en este simplismo ideológico para conseguir el inmovilismo de la organización con el apoyo de la militancia poco comprometida. Y para conservar su cargo, se permitió toda clase de manejos y actitudes impropias de libertarios. Así, al comienzo de su informe al congreso, Esgleas llegaba a decir que todo ataque contra el SI es un ataque contra CNT.
 
"...de todo lo que se hace y se dice en contra de un Secretariado Intercontinental no es el SI finalmente el perjudicado, sino toda la Confederación Nacional del Trabajo, todo el pueblo español..."
 
Más adelante, para justificar el por qué, pese a estar impugnado, había aceptado hacerse cargo del SI, no tuvo ningún empacho en presentarse como defensor de la independencia de la CNT. En su informe al congreso, Esgleas dijo:
 
"...en todo momento hemos querido mantener la independencia de la CNT, la hemos mantenido y la hemos defendido, se defenderá siempre que se atente contra ella, venga este atentado de donde viniere. Cuando antes de tomar posesión de nuestros cargos se nos hace la guerra por el hecho de haber aceptado; cuando casi tres meses después del Congreso de 1963, nos viene una representación ?que no era de la CNT? a rogarnos «muy fraternalmente», según ellos, que no tomáramos posesión de los cargos hasta que ciertas cosas fueran aclaradas, cosas ignoradas por este Secretariado, pensamos y les dijimos que no podíamos aceptar esta imposición. Y en virtud de ese concepto obramos y se ajustó nuestra conducta. No puede admitirse otra cosa para no sentar el precedente de que unos compañeros nombrados en un Congreso dejen de ocupar sus puestos por el veto que ponga una organización ajena..."
 
La organización "que no era de la CNT" se refería a la FIJL, que junto a CNT y la FAI integraban la Comisión de Defensa del MLE que había nombrado a los miembros del DI, y ante la cual había sido presentada la impugnación contra Esgleas y Llansola por los otros miembros del DI que continuaban en sus puestos.
 
Pero a las delegaciones esgleístas les importaba poco lo insuficiente de esta explicación, pues habían ido al Congreso decididas a imponer su orientación aunque fuese a costa de dividir una vez más a CNT y al MLE.
 
El día 5 de agosto por la tarde, después de cinco días de agrios y violentos debates, dió comienzo la primera «sesión reservada» dedicada a la esclarecimiento del llamado «problema interno». A ésta le siguieron 5 más; pero las delegaciones esgleístas permanecieron sordas a los argumentos. Para ellas no era incompatible haber dimitido de un organismo (el DI) que los impugnados querían cerrar, y aceptar después un cargo (el del SI) que les obligaba a su gestión y a la continuidad de ese mismo organismo. Tampoco consideraron grave no haber hecho absolutamente nada, durante su año y medio al frente del SI, para cumplimentar este acuerdo o para denunciarlo...
 
El hecho fue que la mayoría esgleísta terminada la quinta «sesión reservada» aprobó, en medio de gritos, insultos y amenazas, una resolución de circunstancias que, tras ratificar su confianza a los impugnados (Esgleas y Llansola) no aplicaba sanciones a los impugnadores (Mera y Alberola). En un ambiente tan enrarecido, y al oponerse los esgleístas a reconsiderar esta moción, todas las delegaciones que no apoyaban este proceder se retiraron del Congreso.
 
Así, ya sin oposición, y para que el DI quedara definitivamente enterrado, Esgleas hizo aprobar la anulación del dictamen de «Acción Directa y Revolucionaria» aprobado en 1961, que él mismo y sus incondicionales, Llansola y Celma, habían elaborado. Poco tiempo después llegarían las calculadas exclusiones y expulsiones de militantes, incluso con maniobras indignas como la realizada al viejo y probado militante confederal Cipriano Mera.
 
Lo que los esgleístas enterraron en Montpellier no fue tanto el DI como la voluntad de transformar en acción los acuerdos de lucha contra la dictadura franquista. Por eso, después de Montpellier, CNT y FAI volvieron a instalarse en la rutina de aprobar y ratificar acuerdos, siguiendo con el inmovilismo de antes.
 
Años después, en su libro de memorias "El eco de los pasos" Juan García Oliver escribió lo que sigue:
 
“El DI, que agrupó a unos muy viejos militantes de probado historial revolucionario, con otros jóvenes e inteligentes miembros de las juventudes, realizó una acción de seis meses de duración. Fueron, al parecer, solamente seis meses de acción conjunta del DI, brazo armado de la Organización. Hubiese sido menester, por lo menos, un año más para poder terminar la obra emprendida, que no era otra que acabar, a como diese lugar, con la dictadura en España. Desgraciadamente era una lucha que reclamaba la aportación abundante de medios económicos. Ricos siempre de hombres luchadores, pobres siempre en medios económicos, hubieron de suspender la empresa de la liberación de España. Sin embargo, aquella fue la única vez que la Organización se enfrentó con la Dictadura. Y la única también que una organización española, antes de la ETA, emprendiera una lucha colectiva contra el franquismo organizado. Se hizo la unidad, se creó el DI, se luchó incipientemente y cuando debía darse un salto más fuerte correspondiendo a la lógica superación de una primera etapa de ensayo, se acabó todo, hasta la unidad, porque otra vez aparecieron las disensiones, las divergencias y las incompatibilidades”.
 
Por supuesto, terminado el vergonzoso congreso de Montpellier, que puso en evidencia la esterilidad de la lucha contra la gerontocracia libertaria exiliada, la FIJL abandonó definitivamente la Comisión de Defensa del MLE y decidió continuar la lucha activa contra el franquismo iniciada por el DI.
 
Comenzó entonces una nueva etapa en la que los jóvenes libertarios lograron espectaculares acciones como las del Grupo Primero de Mayo, reactualizando el antiautoritarismo que dió, al Mayo del 68, su radicalidad libertaria.
 
 
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